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Desde el corazón de Dios... desde la volundad del hombre...
10-09-2010
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Desde los designios del Señor cada uno de los integrantes de la comunidad ha llegado ser parte de ella, cada uno por un camino diferente según el llamado que le ha hecho el Señor.

Poco a poco nos fuimos enamorando de Jesús de su anuncio evangélico, del Padre Eterno y del Santo Espíritu casi sin darnos cuenta. De la mano de Nuestra Señora, ligados con su rosario, hemos encontrado ese camino el cual nos llevará a la vida eterna. Como la Virgen Santísima queremos ser la "nada" para ser llenados con el "todo" en el servicio a nuestro Señor para la mayor gloria de Dios y de la Santa Madre Iglesia. A continuación conoceremos como fue el inicio de nuestra comunidad.

1986

           Con la visita de su Santidad JUAN PABLO II a tierras Colombianas, marca la vida de muchos servidores debido a que allí se hace un especial llamado a los jóvenes para consagrase al servido de nuestro Señor.
El Papa con sus palabras, sus acciones, sus gestos, su llamado y sus expresiones de Padre y pastor bueno; invitan a servir a Cristo y a su Iglesia. Su llamado a los laicos al servicio como eco del concilio Vaticano II, cobra una fuerza inusitada en los corazones que quieren servir y formarse dentro de su iglesia católica cumpliendo y retomando las promesas y compromisos bautismales.

Tiempo después con la llegada de un santo sacerdote llamado Roberto Cabrera (que venia de Medjugorge) se toma un lindo hábito, el de reunirse todos los viernes en la noche en torno al santo rosario para recibir la gracia de la dirección espiritual, el magisterio de la iglesia, los mensajes y la sagrada Eucaristía.

En los primeros años de la década de los noventa se encuentra la riqueza de la oración y del santo rosario que se vuelve “la disculpa” para reunirnos casi todos los días de la semana. Incluso algunos fines de semana se dedicaban para salir a peregrinar a lugares cercanos de la ciudad.

Por esta misma época conocemos de la existencia del Padre Pío de Pietrelcina y poco a poco va entrando a formar parte de nuestra espiritualidad y de alguna manera la va moldeando guiándonos hacia la caridad y el servicio. Pues al conocer su vida y su entrega de vida consagrada nos indica la fortaleza y el camino para saber perseverar en las obras de Dios.
Desde el 96 se intensificaron las jornadas de preparación para ganar indulgencias, además de muchos actos y actividades ocupaban nuestras agendas.

1997

           Año dedicado a Jesús, al profundizar en su evangelio, pero comenzamos a sentir una incomodidad debido a que no era fácil acoplarnos a una vida santa y tenernos que alejar de la del mundo. Aunque se continuaba perseverando.

1998

           Año del Espíritu Santo, un día dedicado al estudio de la palabra, pedimos de corazón al Espíritu que nos hablara por medio de ella para complacerle y entregarle definitivamente nuestro corazón.
En medio de la oración y de la “lectio divina” se vivió como un pequeño Pentecostés. Sentimos el Llamado del señor a servirle. Escuchamos muy claro: “La fe sin obras es una fe muerta” nos decía el apóstol Santiago. (St.2.14, 26). Claro que lo habíamos escuchado muchas veces, pero ese día las cosas se vieron tan claras. Tanto habíamos recibido del señor y no lo habíamos entregado a nuestros hermanos de forma significativa. Una alegría inmensa invadió nuestras vidas al sentir que el señor nos exhortaba de manera tan sutil pero tan fuerte. Entonces más oración y más penitencia.
Aunque no sabíamos qué hacer ni como comenzar a agradar al señor y hacer su voluntad, seguíamos preguntándole al cielo sobre su voluntad para nuestras vidas. Un día muy especial sentimos ese nuevo pequeño Pentecostés en la “Lectio divina” al recibir el texto del apóstol Mateo “El hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir”. (Mt. 20,28).

Era muy claro, había que servir. Pero cómo y a quién servir... entonces el Señor, nos dio la respuesta en la que vimos su pedido y su llamado amoroso y suplicante: "Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer; o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos desnudo y te vestimos?... Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños a mí me lo hicisteis". (Mt. 25, 37-40).

Con ayuda del Padre Rafael Arias (qepd), un sacerdote de Samacá, lleno de amor por la Virgen del Milagro del Topo, tomamos la decisión desde el auxilio y seguramente aprobación del Santo Espíritu de servir a los “indigentes”, “desechables”, mendigos o los ahora llamados habitantes de la calle. Eran las personas en quienes Cristo recibiría nuestro servicio y apostolado. Entonces llevar la palabra de Dios, un trozo de pan y una bebida caliente unidas al abrazo amoroso y misericordioso de Cristo fue nuestro horizonte.

El primero en servir de manera organizada fue el Padre Arias en Tunja y en Samacá, ya que comenzó a convocar a los miseritos en torno a un chocolate caliente y un pan.

1999

           En Bogotá fue diferente. En Julio comenzamos a llevar un refrigerio a los niños todos los miércoles, 200 aproximadamente, les hacíamos recreación y les hablábamos del evangelio y de la iglesia.

En septiembre de ese mismo año nace otro sitio es el del puente de la avenida El dorado con avenida Boyacá. Pues muchos niños desplazados del cartucho comienzan a vivir debajo de este.

Pero antes que terminara el año se decide darle un nombre al grupo y aunque hacíamos presencia en el grupo de oración "Jardín de Jesús y María". Y el Espíritu iluminó una frase sobre nosotros... servidores a ejemplo de Cristo, servidores para servirle a él SERVIDORES DEL SERVIDOR”.

2000

            Comenzamos la aventura del amor y del servicio haciendo brigadas de asistencia a los habitantes de calle y a familias desplazadas por la violencia. Se dá un crecimiento inusitado. Al comienzo muy pocos realizábamos el servicio en la calle pero pronto comienza la gente a pedir ser incluida en el grupo. Vivimos el año maravilloso del jubileo sirviendo de manera desordenada, aislada como que cada uno hace un grupito y ayuda según su carisma. Unos con los niños en orfanatos, otros con miseritos, otros con ancianos, otros con enfermos en hospitales, otros desde las pastorales sociales de sus parroquias. Pero nos une la oración y el amor en torno a Jesús de la mano de Padre Pío. Y vuelve el espíritu a soplar sobre nosotros y sentimos a partir de la palabra y a imagen de los apóstoles que debíamos consolidarnos como grupo y unir nuestros esfuerzos con un objetivo común… “los miseritos” (hermanos que viven en condiciones de mendicidad en las calles); es así, como empezamos a atender a los miseritos en sus sitios de estar, (parches) y a ser presencia viva de Jesucristo y del amor del Padre eterno en medio de ellos, de la mano de la primera servidora y bajo el manto de nuestra señora.

El día 8 de diciembre, como grupo celebramos una Eucaristía en la capilla San Francisco Javier de la Universidad Javeriana; en donde prometemos servirle al Señor como grupo de oración para siempre. Hacemos una especie de compromiso ante el Santísimo y somos bendecidos y ungidos por el Padre Cabrera.

2001

           En mayo se organiza el primer grupo serio que bajo el nombre de servidores se instala en la esquina de la iglesia de san Ignacio. Otro punto se organiza en la calle novena con décima, y así paso a paso hasta que vamos siendo más “”osados” y llegamos a los límites del cartucho.

Para 31 de mayo, se decide por llamado del cielo seguramente, a servir desde un sitio llamado la culebrera que queda en la calle 63 con 30; todos los jueves en la mañana de 10 a 11:30am.

En agosto 31 de ese año, el grupo de los más jóvenes retoman con la ayuda del Padre Javier de Nicoló “un patio” en el centro (calle 12 con 16) y los domingos en la mañana comienzan a prestar el servicio. Primero unos 20 y con el tiempo unos 300. En este sitio se les exhorta, se les catequiza, se ora, se presta el servicio de baño y peluquería, de enfermería, y se les da el amor y la compañía de Jesús.

2002

          En Junio recibimos un regalo maravilloso, 7 de nuestros servidores viajan a Roma para asistir a la canonización de Padre Pío de Pietrelcina. Maravilloso a su regreso porque se sentía como si trajeran la bendición de manos de Padre Pío.

Todo comienza a crecer. Son más y más los que piden asistir a los servicios y a las oraciones. Es el año del Santo Rosario y participamos como comunidad en infinidad de eventos; realizamos una jornada de oración en la plaza de Bolívar, acompañamos a nuestro el ahora Cardenal Pedro Rubiano, en las jornadas de oración propuestas y dirigidas por él e incrementamos nuestro actuar apostólico y nuestro servicio.

En diciembre 8 celebramos nuestro segundo año como grupo en torno a la Sagrada Eucaristía y al sacramento de la comunión.

Alentados por este crecimiento en el amor, la concordia y el servicio, en enero de 2003 realizamos en el Foyer de Charité nuestro retiro anual, en donde surge la idea de congregarnos como grupo unido a la Iglesia Católica. Comenzamos a trabajar con este objetivo y se realizan los primeros acercamientos con la Iglesia y su jerarquía. El Padre Cabrera hace las primeras averiguaciones en la curia.

Por designios del cielo, en manos de su Provincial, quien es nuestro director espiritual y general, es trasladado de Bogotá a Manizales y nos quedamos “huérfanos”.

Pero en este tiempo algo nos alienta. En abril inauguramos un nuevo sitio de servicio en el Campín y otro en la UPJ.

Pasamos Semana Santa en el Foyer de Charité bajo la atenta dirección del padre Fernando Umaña, quien desde ese momento asume un caminar para ejercer dirección espiritual de algunos de sus integrantes y del grupo.

Por sugerencia de nuestra Santa Madre Iglesia y desde la construcción como grupo de oración de Padre Pío nos vemos en la necesidad de constituimos como una asociación privada de fieles laicos con el nombre de DONUM CHRISTI SERVIDORES DEL SERVIDOR COMUNIDAD APOSTÓLICA HIJOS DI PADRE PÍO. El 8 de se confirma nuestra constitución.

2003

           Con este nuevo aliento el 2 de mayo inauguramos nuestro servicio en Servitá. En Junio en el Jazmín, en julio en la Serena y en Septiembre apoyamos la jornada con los habitantes de la calle que se realiza en el parque de los novios propiciado por la Alcaldía Mayor.

Por los designios de Dios vamos a Piedecuesta Santander a la comunidad de los "Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial". En donde el Padre Antonio Lootens nos recibe. Reconoce como de Dios la obra y la bendice. Con palabras amorosas nos invita a continuar con lo que tenemos, a no abandonarlo y nos pide abramos la obra en Piedecuesta y en Bucaramanga. Nos ofrece su apoyo, dirección y ayuda.

Como un renuevo, la noche del 31 de Octubre y continuando el día 1 de Noviembre, tomamos la decisión a la luz del Santo Espíritu de revitalizar la obra y de abrirla al mundo fundándola como "Comunidad Apostólica Servidores del Servidor".

Al día siguiente 2 de Noviembre, se hace la convocatoria en las Eucaristías que celebran los Ermitaños y todo está comenzando con una fuerza inusitada. La obra ya tiene cimientos en esas tierras. Llegamos a Bogotá renovados y con la fuerza del Espíritu en nuestros corazones y comenzamos a organizar todo lo que fuese necesario para retomar el camino.

El 8 de Diciembre en el encuentro de la comunidad en la parroquia de la Sagrada Eucaristía, tomamos la decisión de unirnos con la Iglesia como una asociación de fieles.

Allí se eligen a los 7 pilares que dirigirán a la comunidad para la mayor gloria de las Iglesia y la alegría del Padre Celestial. Así mismo se nombran los primeros hermanos servitas y los primeros hermanos pacientes. Emitimos nuestros votos ante el santísimo de Obediencia, Humildad y servicio, se configura la REGLA que guiará la espiritualidad de la obra.

Hacemos los primeros acercamientos a la Iglesia y su jerarquía con el Señor Obispo Agustín Otero Largacha (qepd). Y en ese momento con monseñor Alejandro Henao nos indican algunos de los pasos que se deben seguir; y aunque no nos prometen nada, nos animan a seguir sirviendo a la Iglesia.

2004

           En enero y febrero realizamos consagraciones en torno a la Eucaristía en Ibagué. En marzo nos abren las puertas en la parroquia de Santo Tomás Moro y podemos inaugurar nuestro servicio en Timiza.

El 13 de marzo realizamos una Eucaristía para consagrar nuevos servidores en San Juan de Ávila. En Abril inauguramos el punto de servicio del Quiroga, y en este mismo abril inauguramos el punto de Fontibón.

En mayo 7 realizamos una nueva Eucaristía de consagraciones en la parroquia de la Sagrada Eucaristía y en Mayo 25 se realiza una nueva consagración de hermanos servidores en la parroquia de san Juan de Ávila.

2007

           En Diciembre el regalo tan esperado de Padre Pío llega al fin de manos del Señor Cardenal y primado de Colombia Pedro Rubiano Sáenz; Son aprobados nuestros estatutos por la conferencia episcopal de Colombia y se nos otorga la aprobación eclesial de ésta comunidad por la arquidiócesis de Bogotá, para ejercer de la mano de la iglesia el servicio como carisma y camino de redención, para todos aquellos que recibimos la gracia de darnos a los demás en el verdadero amor de Cristo como lo hizo nuestro amado Padre Pío.

2010

           Por gracia de Dios, se nos concede desde San Giovanni Rotondo la presencia de una reliquia del Padre Pio, que confirma su obra y su carisma en medio de nosotros


Solo esperamos seguir creciendo como comunidad y se haga vida desde el seno de la Santa Madre Iglesia para su mayor gloria, y para testimonio de vida apostólica y alegría del padre celestial.



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