Su Historia



El día 16 de junio de 2002, el Papa Juan Pablo II ha elevado a la gloria de los altares al Padre Pío de Pietrelcina. Ceremonia de canonización celebrada en la plaza de San Pedro en la ciudad de Roma ante cientos de miles de devotos e hijos espirituales, estableciendo como fecha de su fiesta obligatoria para la Iglesia y el mundo, el 23 de Septiembre de cada año, aniversario de su muerte.
“El Padre Pio es uno de esos hombres extraordinarios que Dios manda de vez en cuando para convertir a los hombres”. Son incontables las personas que hablan de la protección especial y de la “presencia viva del Padre Pio en su vida”. A los que queremos, no sólo admirar su santidad, sino también imitar sus ejemplos, el padre Pío “con su enseñanza y su ejemplo”, nos hace, entre otras muchas, las cuatro invitaciones que nos recordó Juan Pablo II el día de su beatificación: “Invitación a la oración constante, a recurrir con premura al Sacramento de la Penitencia, a la práctica del amor fraterno y expresarlo en el servicio al hermano que sufre, a amar y hacer amar a la Virgen María y a rezar y enseñar a rezar el santo Rosario”. Elias Cabodevilla Garde, OFM


“El amor de Dios le llenaba totalmente, colmando todas sus esperanzas: amar a Dios y hacerlo amar. Su preocupación particular: crecer y hacer crecer en la caridad”. S.S. Juan Pablo II
CRONOLOGÍA
1887 25 de mayo
Nace en Pietrelcina, Benevento.
Francisco Forgione (El Beato Padre Pío) nació en el seno de una humilde y religiosa familia, el miércoles 25 de mayo de 1887 a las 5 de la tarde, hora en que las campanas de la Iglesia sonaban para llamar a todos los fieles a honrar a la Virgen Santísima en su mes. Padre Pío nació en una pequeña aldea del Sur de Italia, llamada Pietrelcina, una pequeña villa en la provincia de Benevento, Italia. Sus padres, Horacio Forgione y María Giuseppa de Nunzio Forgione, ambos agricultores, encomendaron la protección de su recién nacido a San Francisco de Asís, por esta razón le bautizaron con el nombre de Francisco al día siguiente de su nacimiento.

Durante el día no salió nunca con los compañeros. A veces le dije “Franci sal un poco a jugar. Él se negó diciendo: no quiero ir porque ellos blasfeman”.

"La roca, las piedras, los guijarros, las callejuelas estrechas… todo recuerda la infancia de Francesco Forgione (Padre Pio). Esta callejuela tiene tres lugares muy importantes en la infancia de Padre Pio. Están “La Torretta” o torre pequeña, la cocina y la habitación natal."
1903 6 de enero
A los 16 años se traslada a Morcone, Benevento, para iniciar el noviciado con los Frailes Capuchinos.

"Desde cuando yo nací, Jesús me ha manifestado una predilección particular. Él me ha demostrado ser mi salvador, mi supremo bienhechor, el amigo cariñoso, sincero, fiel, el amigo del corazón, el amor eterno; la consolación, la felicidad, el consuelo y todo mi tesoro"
1910
10 de agosto
Ordenación sacerdotal en la Capilla de los Canónigos de la Catedral de Benevento.
14 de agosto
Primera Misa solemne en Pietrelcina. En este año se producen las primeras apariciones de estigmas.
La celebración eucarística era el centro de toda su jornada, la preocupación casi ansiosa de todas las horas, el momento de mayor comunión con Jesús, sacerdote y víctima. Se sentía llamado a participar en la agonía de Cristo, agonía que continúa hasta el fin del mundo.
Jesús, mi aliento y mi vida. Hoy que tembloroso te elevo en un misterio de amor, sea contigo, para el mundo, camino, verdad y vida… y para ti, sacerdote santo y víctima perfecta…
1911 finales de octubre
Es enviado a Venafro, pero la enfermedad le obliga a permanecer casi continuamente en la cama.
Un día, en un momento de gran prueba, el Maestro divino lo consoló, diciéndole que “junto a la cruz se aprende a amar” (Epist.I, p.339).Si la cruz de Cristo es la insigne escuela del amor; más aún, el “manantial” mismo del amor. El amor de este fiel discípulo, purificado por el dolor, atraía los corazones a Cristo y a su exigente evangelio de salvación.
Toda mi persona está prisionera de una enfermedad más espiritual que corporal, estoy cansado de la vida, quisiera ser liberado, la soporto, no sin un esfuerzo extremo de mí espíritu por amor de quien me la dio y aún quisiera conservarla. Se haga siempre su voluntad
1915
09 de octubre
Revela a su director espiritual que desde hace años sufre la coronación de espinas y la flagelación.
06 de noviembre
A principios de este año predice la entrada de Italia en la guerra y es llamado a filas.
06 de diciembre
Destinado a la 10ma Compañía de Sanidad de Nápoles.
1916
28 de julio
Llega al Convento de San Giovanni Rotondo y permanece allí hasta su muerte.
18 de diciembre
Se reincorpora al cuerpo militar de Nápoles. Permisos y reincorporaciones hasta el 16 de marzo de 1918, baja por doble broncoalveolitis.
Muchas veces recordará esta época con verdadero terror. Durante aquellos días de vida en el cuartel fue objeto de las burlas continuas de sus compañeros, víctima de toda clase de novatadas y ofensas, realizando los trabajos más indignos y siendo ofendido y molestado por cuantos convivían con él.
Su vida en el cuartel fue un verdadero calvario
1918
5-7 de agosto
Transverberación…
20 de septiembre
Estigmatización…
El Padre Pío recibió esta gracia extraordinaria el 5 de agosto de 1918. En gran simplicidad, el Padre le narró a su director espiritual lo sucedido: "Yo estaba escuchando las confesiones de los jóvenes la noche del 5 de agosto cuando, de repente, me asusté grandemente al ver con los ojos de mi mente a un visitante celestial que se apareció frente a mí. En su mano llevaba algo que parecía como una lanza larga de hierro, con una punta muy aguda. Parecía que salía fuego de la punta.
Vi a la persona hundir la lanza violentamente en mi alma. Apenas pude quejarme y sentí como que me moría. Le dije al muchacho que saliera del confesionario, porque me sentía muy enfermo y no tenía fuerzas para continuar.
Este martirio duró sin interrupción hasta la mañana del 7 de agosto. Desde ese día siento una gran aflicción y una herida en mi alma que está siempre abierta y me causa agonía."

Para llegar a alcanzar nuestro fin último es necesario seguir al jefe divino, quien no por otro camino suele conducir al alma elegida sino por el que él dirige; por el de la abnegación y de la cruz… ¿No debes sentirte, acaso, afortunada al verte de este modo tratada por Jesús? Necio quien no sabe penetrar en el secreto de la cruz
“De pronto vi delante de mí a un misterioso personaje, semejante al que se me presentó el 5 de agosto. Pero se diferenciaba en que de sus manos, sus pies y su costado brotaba sangre. Me sentí asustado y no puedo decir lo que pasó por mí. El personaje desapareció de mi vista y entonces me di cuenta que de mis manos, mis pies y mi costado brotaba sangre”.
Desde luego, más importante que las señales físicas, fue la experiencia constante y profunda que tuvo de la pasión de Cristo.
1923
31 de mayo
Después de una investigación, el Santo Oficio determina que no consta el "carácter sobrenatural de los hechos atribuidos al Padre Pío".
17 de junio
Otros mandatos: el Padre Pío debe celebrar en la capilla interna del convento sin público y no contestará a las cartas dirigidas a él, ni directamente ni a través de otros.
1931 23 de mayo
El Padre Pío es privado del ejercicio de su ministerio, exceptuando la Santa Misa, que puede celebrar únicamente en la capilla interna del convento, y en privado.
Como testimonia la historia de la santidad, Dios permite que el elegido sea a veces objeto de incomprensiones. Cuando esto acontece, la obediencia es para él un crisol de purificación, un camino de progresiva identificación con Cristo y un fortalecimiento de la auténtica santidad. A este respecto, el nuevo beato escribía a uno de sus superiores: “Actúo solamente para obedecerle, pues Dios me ha hecho entender lo que más le agrada a él, que para mí es el único medio de esperar la salvación y cantar victoria”

Para arribar al puerto de la salvación, nos dice el espíritu Santo, el alma de los elegidos debe pasar y purificarse en el fuego de las dolorosas humillaciones, como el oro y la plata en el crisol y de ese modo se ahorrarán las expiaciones de la otra vida…
1933 16 de julio
El Padre Pío vuelve a celebrar misa en público.
1934
25 de marzo
El Padre Pío vuelve a escuchar confesiones de hombres.
17 de junio
… Y de mujeres.
“¡Mirad que fama ha tenido, que clientela mundial ha reunido en torno a sí! Pero, ¿por qué? ¿Tal vez porque era un filósofo? ¿Porque era un sabio? ¿Porque tenía medios a su disposición? ¿Porque celebraba la misa con humildad, confesaba desde la mañana hasta la noche, y era, es difícil decirlo, un representante visible de las llagas de Nuestro Señor? Era un hombre de oración y sufrimiento”.Pablo VI, 20 de Febrero de 1971.
Expresó su caridad acogiendo a muchísimas personas que acudían a su confesionario, recibiendo su consejo y su consuelo. Era como un asedio: lo buscaban en la iglesia, en la sacristía y en el convento. Y él se daba a todos, haciendo renacer la fe, distribuyendo la gracia y llevando luz. Pero especialmente en los pobres, en quienes sufrían y en los enfermos, él veía la imagen de Cristo y se entregaba especialmente a ellos. Su preocupación era la Gloria de Dios y el bien de las almas.
La gente que acudía al confesonario del Padre Pío buscaba un ministerio de misericordia que, en cuanto a tal, podría haberse encontrado en otras muchas iglesias del mundo, pues los sacramentos actúan «ex opere operato», o sea, por la intrínseca eficacia que les garantiza la presencia de Cristo y de su Espíritu. Pero la experiencia demuestra la importancia que tiene, para quien recibe los sacramentos, el hecho de contar con la ayuda de la santidad del ministro. Y cuando esta santidad es grande, envuelve al penitente como en una especie de seno materno, en el que es más fácil percibir la presencia de Dios.

“Cuántas veces, por no decir siempre, me toca decirle a Dios juez, junto con Moisés: “Perdona a este pueblo o bórrame del libro de la vida”.
1947 19 de mayo
Comienzo de los trabajos de nivelación para la construcción de la "Casa Sollievo della Sofferenza" (Casa Alivio del Sufrimiento).
1956 5 de mayo
Inauguración de la "Casa Sollievo della Sofferenza".
Al mismo tiempo, su caridad se derramaba como bálsamo sobre las debilidades y sufrimientos de sus hermanos. El padre Pío, además de su celo por las almas, se interesó por el dolor humano, promoviendo en San Giovanni Rotondo un hospital, al que llamó: «Casa de alivio del sufrimiento». Trató de que fuera un hospital de primer rango, pero sobre todo se preocupó de que en él se practicara una medicina verdaderamente «humanizada», en la que la relación con el enfermo estuviera marcada por la más solícita atención y la acogida más cordial. Sabía bien que quien está enfermo y sufre no sólo necesita una correcta aplicación de los medios terapéuticos, sino también y sobre todo un clima humano y espiritual que le permita encontrarse a sí mismo en la experiencia del amor de Dios y de la ternura de sus hermanos.
Con la “Casa de alivio del sufrimiento” quiso mostrar que los «milagros ordinarios» de Dios pasan a través de nuestra caridad.

“Hijos míos en cada enfermo está Jesús que sufre, en cada pobre está Jesús que languidece. En cada enfermo pobre está dos veces Jesús”
1968
29 de marzo
El Padre Pío empieza a usar una silla de ruedas porque no siente las piernas.
22 de septiembre
A las 5h celebra su última Misa. A las 18h da su última bendición a la multitud en la iglesia.
23 de septiembre
A las 2'30h el Padre Pío, después de recibir el sacramento de la unción de los enfermos, muere serenamente con el santo Rosario en la mano y con "¡Jesús!…¡María!… " en los labios.
Además, por lo que respecta a los grupos de oración, quiso que fueran faros de luz y amor en el mundo. Su intención era crear un ejército de personas que hicieran oración, que fueran «levadura» en el mundo con la fuerza de la oración. Y hoy toda la Iglesia le da las gracias por esta valiosa herencia, admira la santidad de este hijo suyo e invita a todos a seguir su ejemplo.
A los grupos de oración se les propone seguir los siguientes principios generales de la espiritualidad franciscana del Padre Pío:
Plena e incondicional adhesión a la Iglesia Católica, guiada por el Papa y por los obispos.
Obediencia al Papa, a los obispos y a los sacerdotes.
Oración con la Iglesia, por la Iglesia y en la Iglesia, con la participación activa en la vida litúrgica y sacramental, vivida como vértice de la íntima comunión con Dios.
Reparación a través del los sufrimientos de Cristo, según las enseñanzas de San Pablo.
Caridad activa y laboriosa en el alivio de los que sufren y de los necesitados, como actuación práctica de la caridad de Dios.


El anhelo de la paz eterna es legítimo y santo, pero debe ser moderado para una total resignación a los designios del Altísimo: más vale cumplir la Voluntad Divina en este mundo que gozar en el paraíso. “Sufrir y no morir” era el “leit-motiv” de Santa Teresa. El purgatorio es un lugar de delicias, cuando se lo soporta por voluntaria elección de amor”
2008
03 de marzo
El cuerpo de Padre Pío es exhumado con ocasión del 40° aniversario de su muerte.
24 de abril
Para la mayor gloria de Dios, los restos de este Santo Capuchino se exponen al público en una urna de cristal ubicada en la cripta de la iglesia “Santa María de las Gracias” en San Giovanni Rotondo.
“Llegaré a la puerta del cielo, pero no entraré hasta que todos mis hijos espirituales no hayan entrado” dijo el Padre Pío





