Obras de Padre Pio

 

Casa de Alivio del Sufrimiento

En el enfermo está Jesús que sufre. En el enfermo pobre está Jesús dos veces

La Casa Sollievo (Casa Alivio del sufrimiento) fue una obra gigantesca que el padre Pío pudo realizar con la gracia de Dios y la ayuda de millones de personas del mundo entero. Cuando el padre Pío comenzó las obras, hasta sus propios hermanos religiosos pensaron que era una utopía y que hacer un hospital en aquella zona precaria era, desde todo punto de vista, algo inconveniente por decir lo menos.

Esta tarde comienza mi Obra terrena. Os bendigo a vosotros y a todos los que colaborarán en esta Obra que será cada vez más grande y bella.

La Casa Sollievo della sofferenza nació el 9 de enero de 1940. Aquel día se reunió el padre Pío con tres amigos, hijos suyos espirituales, y constituyó el Comité de fundación. El fundador era el padre Pío, secretario el doctor Guillermo Sanguinetti y directora de organización interna la señorita Ida Seitz.

La primera piedra fue bendecida por el padre Pío en la primavera de 1947.  El 19 de mayo de 1947 comenzaron a preparar el terreno con explosivos en la pétrea montaña. Y, desde el principio, comenzaron a llegar ríos de dinero para la Obra. Tuvo que pedir al Papa la exoneración del voto de pobreza para poder ser el administrador del dinero, lo que le concedió gustoso el Papa Pío XII.

Ya en 1951 se habían gastado en la Obra 450 millones de liras con los aportes de gente de todo el mundo. El 24 de julio de 1954 comenzó a funcionar, abriendo al público los servicios ambulatorios. El 10 de mayo de 1956 se internó el primer enfermo. Desde principios de 1957 ya estaban habilitadas 300 camas, que estaban siempre ocupadas. En 1972 ya había 900 camas disponibles y fueron hospitalizados 19.462 enfermos. La Clínica fue clasificada como hospital general provincial de carácter privado y con autonomía administrativa. El padre Pío, por testamento del 11 de mayo de 1964, nombró al Santo Padre como heredero universal de todos los bienes de la Clínica, dependiendo así de la Santa Sede. El Secretario de Estado del Vaticano es quien nombra al Presidente o director administrativo.

La Obra fue constituida oficialmente como Fundación de religión y culto, reconocida por el Estado italiano. En 1980 fue declarada la Casa Sollievo como hospital general regional.

La Casa Sollievo tiene actualmente una capacidad de 2.000 camas y está siempre llena. A los enfermos los atienden cinco capellanes capuchinos. Y también hay 35 religiosas, apóstoles del Sagrado Corazón, que atienden en diferentes sectores del hospital.

Mientras el padre Pío estaba vivo, visitaba frecuentemente a los enfermos de la Clínica. A veces, les daba la bendición eucarística y, en algunas pocas ocasiones, les celebró misa, pero trataba de animar a todos. Algunos testigos refieren milagros patentes realizados por el padre Pío en algunos enfermos. Para él lo más importante era la parte espiritual: llevar a los enfermos a Dios.

Mira esta Obra, bella y funcional. Me ha costado muchas lágrimas y sacrificios; pero, si pudiera evitar allá dentro un solo pecado mortal no dudaría ahora mismo de encender un fósforo y quemarla.

Algo interesante de anotar es que el padre Pío quería que fuera, no un hospital como cualquier otro, sino una Casa, un Hogar Clínica, un lugar donde los enfermos se sintieran a gusto y estuvieran fortalecidos con los auxilios de la religión.  Y quiso que esa Clínica fuera de lo mejor. Por eso, actualmente es uno de los mejores hospitales de Italia, que va en vanguardia con todos los adelantos modernos de la ciencia. 

 

 

Grupos de Oración

Lo que le falta a la humanidad, repetía con frecuencia, es la oración

El padre Pío fundó grupos de oración A raíz de la Segunda Guerra Mundialde la llamada a la oración que el Papa Pío XII hizo el 27 de octubre de 1940 en plena guerra mundial. Dijo así: Ordenamos que en todo el mundo, el 24 del próximo noviembre, se eleven públicas oraciones a Dios. Esperamos que todos los hijos de la Iglesia secunden nuestros deseos para formar un inmenso coro de almas orantes y el Señor nos conceda su misericordia.

Padre Pío empezó a organizar los Grupos de oración como una manera de responder a los deseos del Papa. Él deseaba que los Grupos de oración fueran semilleros de fe y hogares de amor en los que Cristo mismo debía estar presente al hacer oración.

El 4 de mayo de 1986, con ocasión del Congreso internacional de los Grupos de oración, la Santa Sede aprobó los Estatutos de los Grupos de oración.

El padre Pío murió el día posterior al congreso internacional de Grupos de oración, se reunieron miles de ellos en san Giovanni Rotondo el 22 de septiembre de 1968. En esa fecha existían ya 740 Grupos de oración en 20 países distintos con un total de unos 100.000 afiliados.

Esta iniciativa del Padre Pio se multiplicó por todo el mundo y cada día aumentaba el número de sus miembros

Yo invito a las almas a orar y esto ciertamente fastidia a Satanás. Siempre recomiendo a los Grupos la vida cristiana, las buenas obras y, especialmente, la obediencia a la Santa Iglesia;.